La paroxetina sólo en altas dosis puede ser mortal. No obstante, no se ha presentado ningún caso de muerte por sobredosis, en relación a la ingesta de este medicamento.
Así rezaba un artículo clínico que leía, mientras no podía en tender como todo fallaba en mi vida, incluso, irrisoriamente, mis conjeturas sobre mi inminente suicidio. Las únicas pastillas que tenía a mano eran éstas, que absoluta desdicha.
He leído un par de foros sobre el tema y, créanme, los potenciales suicidas son unos completos idiotas. Esgrimen cuestiones como mi vida es un infierno, nadie me quiere, tal persona ha jugado con mis sentimientos, etc. Además de faltos de cariño, patéticos.
A la mierda reaccionarios dice una canción de un grupo fatalmente conocidos. Como dice el personaje de Ricardo Darín en la película el hijo de la novia, "deseo irme a la mierda",¿ saben algo? yo también deseo lo mismo.
martes, 24 de abril de 2012
lunes, 19 de marzo de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
Escribo. Gran palabra. Algo así como un comienzo. Estoy de
vacaciones aquí en Pichilemu, está re bueno. Acaba de llegar mi seudo novia, se
supone que esto se pondrá mejor.
Me encuentro tirado en la arena, cansado de tanto descansar,
estoy cargando pilas para que mi regreso a la u sea algo grandioso.
Grandioso no es la palabra, más bien seria sin
contratiempos, espero que de una vez portadas, y sin lugar para el equivoco,
tener y lograr continuidad en mis estudios…
domingo, 5 de febrero de 2012
no es que no me gusten las despedidas, lo que no me gusta es despedirme de ti
Eres abstracta.
No puedo aproximarme a ti, pero estas en todo lo que hago. ¿Te encontrare acaso algún día?. Te sueño, te anhelo, te quiero.
Te veo, conmigo al lado, caminando por esas calles tristes, que sin embargo, al verte aparecer agitan sus colores y recuerdan su belleza de días lejanos.
Como no quererte, aún si acaso no te he visto. Pero te desvaneces, te alejas de mí como si yo fuera el peor de los seres que habitan este fatigado mundo.
mena...
No puedo aproximarme a ti, pero estas en todo lo que hago. ¿Te encontrare acaso algún día?. Te sueño, te anhelo, te quiero.
Te veo, conmigo al lado, caminando por esas calles tristes, que sin embargo, al verte aparecer agitan sus colores y recuerdan su belleza de días lejanos.
Como no quererte, aún si acaso no te he visto. Pero te desvaneces, te alejas de mí como si yo fuera el peor de los seres que habitan este fatigado mundo.
mena...
sábado, 29 de octubre de 2011
inoportuna
Su nombre es Alonso, más no
importa su nombre. Metro de Santiago, estación Parque Bustamante. Con su acordeón
a cuestas, y afirmado de una de las manillas del gigante vagón, que en ese
instante está repleto por personas, aunque no es seguro, de que sean personas, Alonso mira el horizonte, y de soslayo la
mira a ella, la chica de los anteojos oscuros.
La cual coquetamente sonríe, con su mochila verde y sus labios pintados
color carmesí. Siguiente estación, la chica se baja y con ello el idilio se
marchita, no obstante alcanzan a despedirse, la chica desde el andén y Alonso desde
el vagón, levantando un poco las manos ambos, como si con eso pudieran
transformar su intrascendente viaje en un inoportuno amor. Estación Santa Isabel, ella se va.
De improviso, Alonso recuerda el libro que es
su es su especie de biblia, el principito; - me pregunto si las estrellas
brillan sólo para que uno pueda encontrar algún día la suya…
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